Es un juego que se adapta a las diferentes edades del bebé. En torno a los tres meses de edad, el bebé empezará a comprender a la perfección el mecanismo del juego, y a partir de los ocho meses será él quien quiera esconderse de ti para sorprenderte.
miércoles, 10 de febrero de 2021
CUCÚ- TRAS
miércoles, 8 de abril de 2020
Actividades de la vida cotidiana para mejorar la motricidad fina
El día a día, las actividades cotidianas de cualquier hogar
y familia, están repletas de oportunidades que pueden favorecer el desarrollo
de la función manipulativa y que no implican un gran esfuerzo. El hecho de que
se produzcan de forma rutinaria hace que se puedan incorporar a determinados
roles del niño, que tenga sus pequeñas responsabilidades en la vida del hogar. Además,
son gratis, siempre están accesibles, apenas requieren introducir cambios, se
pueden poner en marcha desde el minuto 1 y son fácilmente adaptables en grado
de dificultad.
En la cocina y a la hora de comer
➢ Preparar la panera con trozos de pan partidos con
las manos.
➢Partir en trozos las verduras que luego vayan a ser
hervidas, como las zanahorias, acelgas, las
hojas de espinaca...
➢ Colaborar en la elaboración de la ensalada
troceando las hojas de lechuga con las manos, echando aceite y/o vinagre de una
botella que cuente con un agujero pequeño y que requiera ejercer presión en el
envase de plástico, apretando con las manos. También pueden emplearse los de
tipo spray.
➢ Ser el responsable de servir en los platos algunas
salsas o cremas desde envases de plastico o Tetra Brik, con orificio muy
estrecho, como mayonesa, tomate Ketchup, tomate frito, nata...
➢ Pelar el plátano, la mandarina o la naranja
(pueden presentarse con algunos cortes previos que faciliten su retirada).
➢ Elaborar el zumo exprimiendo las naranjas en el
exprimidor, solo o en colaboracion del adulto.
➢ Preparar brochetas de fruta con palos de madera.
➢ Que sea el propio niño quien se abra los postres lácteos
(puede necesitar que se le levante previamente una esquina).
➢ Trabajar masas para hacer pizzas, pan, empanadas o
postres. El nino puede amasar, pasar el rodillo para alisar, hacer marcas,
obtener figuras de moldes...
➢ Usar mangas pasteleras de boquilla estrecha.
➢ Animar al niño a que trocee algunos alimentos con
el canto del tenedor, como salchichas, barritas de pescado, una hamburguesa
fina, pescado...
➢ Introducir
el uso de las tijeras de seguridad para cortar alimentos como si fuera un
cubierto mas (al ser una actividad bilateral con cierta exigencia, le podremos
ayudar estabilizando el alimento).
A la hora de la compra
➢ Ser el encargado de empujar el carro o llevar la
cesta.
➢ Ayudar a colocar productos pesados, como el agua,
la leche, el detergente, el suavizante, el saco de patatas...
➢ Colocar los productos en la cinta de caja.
➢ Colaborar
en el transporte de las bolsas de camino al coche, a casa...
➢ Organizar los productos comprados (y pesados) en
sus lugares habituales en la cocina o despensa.
➢ Separa los envases presentados en pack, como
yogures, flanes...
➢ Abrir las cajas de la leche, romper los plásticos
de los packs de agua...
Con la ropa
➢ Si se tiende la ropa y llega al tenderete, que
pueda ser el encargado de colocar y recoger las pinzas (en el mercado existen
mucho modelos con diferentes tamaños y durezas). Puede pensarse en poner una
cuerda a su altura.
➢ Recoger la ropa, especialmente la de tamaño
mediano y grande, ya que tendrá que tirar de ella con energía para lograr
retirarla.
➢ Encargarse de pasar la ropa mojada de la lavadora
a la secadora.
➢ A la hora de cambiar la ropa de cama (sabanas),
puede ser el encargado de quitarla.
El reciclaje
➢ Podemos nombrarle el encargado de asumir esta
tarea que, por lo general, les suele encantar a los niños.
➢ Hacer trozos los catálogos, trípticos, cartas o
papeles que ya no queramos. Pueden usarse también las tijeras.
➢ Romper y aplanar las cajas de las galletas,
cereales y otros alimentos o productos.
➢ Aplanar los Tetra Brik de la leche, zumo,
batidos...
En el baño
➢ Abrir los envases del gel, champú, suavizante...
➢ Usar envases con dosificador (los que hay que
apretar arriba para que salga el producto).
➢Echar en la mano o esponja estos productos.
➢ Enjabonarse con la esponja (aunque luego el adulto
deba darle un último repaso).
➢ Usar, como elemento de juego en la bañera,
jeringuillas de diferentes tamaños, botes con los que hacer trasvases de
agua...
➢ Aplicarse la crema corporal el mismo.
➢ Retirar el tapón del dentífrico y aplicar la
crema.
➢ Cepillarse los dientes con un cepillo vibrador o
de cabezal rotante.
Bibliografía
·
Franco, I. (2018). Psicomotricidad.
Intervención terapeútica y neuroeducativa .Valencia: Universidad Internacional de Valencia.
lunes, 9 de diciembre de 2019
JUEGOS DE CONSTRUCCIÓN
Estoy segura de que habéis oído hablar muchas veces de los
juegos de construcción y que incluso vuestros hijos tienen no sólo uno, sino
dos o en algún caso más de dos de ellos en casa. Pero sabemos realmente por qué
nuestros hijos no siempre juegan de la misma forma con ellos o qué capacidades
desarrollan este tipo de juego. A continuación podéis encontrar más información
acerca de los juegos de construcción, os sorprenderá la multitud de beneficios
que regalan al desarrollo de vuestros hijos. No os lo perdáis.
¿EN QUÉ CONSISTEN?
Se trata de un conjunto de piezas, de
formas iguales o diferentes, con las que pueden hacerse múltiples
combinaciones, creando distintas estructuras.
ETAPAS EN EL JUEGO
En las primeras etapas
se trata sobre todo de un proceso de
manipulación de las piezas, de observar colores y texturas, que cada vez son
mayores. Las agrupan, las lanzan, las meten y las sacan de la caja o bolsa, las
comparan unas con otras, etc. No es hasta aproximadamente dos años cuando
se entretienen apilándolas en torres, y
más adelante esas construcciones irán tomando diferentes esculturas de una
forma cada vez más creativa. A continuación podemos ver algunas fases más
claras:
1. Observación y manipulación: el niño descubre las
piezas y se familiariza con ellas. Siempre con ayuda de un adulto, el niño
aprende a encajar las piezas del puzzle.
2. Experimentación y coordinación: se divierten
encajando piezas y elevando torres, desmontándolas o al ver cómo se
derrumban!
3. Pre-construcción
e imitación: el niño logrará hacer construcciones imprecisas, dándole
nombres de animales o edificios, sin que se asemejen a objetos reales.
4. Etapa de
construcción: durante esta etapa mejora su coordinación motora fina al
construir con mayor destreza. Sus creaciones van aumentando en nivel y grado de
dificultad, favoreciendo el desarrollo de su inteligencia.
BENEFICIOS DE LOS JUEGOS DE CONSTRUCCION
1. Favorecen el desarrollo de las habilidades motoras finas, en los inicios el acto de coger los bloques sirve como
practica para agarrar los objetos, y fortalecer los dedos y las manos del niño.
Más adelante al requerir destreza para montar los bloques sin que caigan,
mejoran la coordinación ojo-mano y fortalecen sus dedos y sus manitas.
2. Aumentan su creatividad y estimulación mental: el niño aprende a pensar de manera lógica. Después de varios
intentos de construir algo y viendo los bloques caerse, el niño aprende que los
bloques tienen que estar dispuestos y colocados correctamente para lograr su
objetivo. Los niños más grandecitos se darán cuenta de que necesitan una
base fuerte para que su castillo no se caiga. Estas habilidades de pensamiento
lógico son cruciales en el desarrollo intelectual de los niños.
3. Desarrolla su vocabulario: los pequeños aprenden los nombres de los colores, formas
y tamaños de bloques de construcción.
4. Mejoran sus
habilidades matemáticas: Las habilidades matemáticas se agudizan cuando un niño aprende a sumar o restar el número de
bloques de construcción necesarios para construir una estructura. Por lo tanto,
es fácil ver por qué los bloques de construcción son una gran herramienta de
aprendizaje preescolar.
5. Fomentan la interacción social : los bloques de construcción son el tipo de juguetes que un niño puede compartir
con otros. Ésta es una de las primeras formas de trabajo en equipo.
6. Mejoran notablemente la concentración. Tanto si juegan solos como en equipo, las
construcciones les exigen la máxima concentración. Cualquier despiste puede ser
una “catástrofe” para su estructura… Por lo que no es extraño oír padres y
madres que digan: “¡Mi hijo se entretiene un montón con los bloques!”.
Como veis, los juegos de construcción no son solamente un montón
de piezas que desparramar. Además de entretenerlos, tienen múltiples ventajas
para su desarrollo integral, por lo que se convierten en un gran aliado de los
niños en edad preescolar. Eso sí, nunca
debéis forzar a vuestro pequeño a que aprenda o descubra. Todas estas, y otras,
habilidades deberá encontrarlas por sí mismo. Vosotros sólo estaréis a su lado
para aquello que necesite. Al fin y al cabo sólo es el principio de toda una vida de
descubrimientos infinitos.JUEGO HEURÍSTICO
Es una actividad que
aprovecha las acciones espontáneas de los niños y niñas, al tiempo que las
potencia. El niño aprende a descubrir por sí mismo las cosas, realizando
aprendizajes individuales ya que entre gran cantidad y variedad de elementos,
seleccionan, distinguen, comparan, los colocan en serie, apilan, introducen,
los hacen rodar, concentrados y con una capacidad de manipulación en desarrollo
y satisfacción por la actividad.
Al mismo tiempo, en
ocasiones se produce la interacción entre 2 ó 3 niños que comparten e
intercambian el material.
¿QUÉ SE TRABAJA?
En el juego heurístico el
niño es el protagonista de sus aprendizajes (investiga, descubre…), parte de lo
que sabe cada niño/a, facilita el aprender de él y de los otros. Favorece el
aprendizaje por descubrimiento, el conocimiento de la realidad, la autoestima y
respeta el ritmo y las necesidades de cada niño/a. El juego heurístico
también desarrolla capacidades cognitivas (comprender, relacionar, conocer…),
perceptivas (visión, oído, tacto, gusto, olor), corporales (motricidad gruesa,
fina), éticas (respetar, colaborar…), afectivas (disfrutar, valorar,
querer...), sociales (colaborar, compartir…).Los/as niños/as descubren a través
de los sentidos las características de los objetos que manipulan, realizando
así nuevos aprendizajes.
Con el desarrollo del
juego heurístico se buscara desarrollas las siguientes capacidades:
- Dar un gran paso en la estructuración de su pensamiento.
- Aumentar la capacidad de
comprensión verbal debido a que relacionan hechos y sucesos concretos con el
lenguaje.
- Concentrar la atención
en su propia actividad con los objetos y en las orientaciones que da la
maestra.
- Conocer algunas
propiedades de los materiales que manipulan y cómo se comportan éstos cuando
entran en contacto entre sí.
- Trabajar de un modo
autónomo, cada uno a su ritmo y con libertad para elegir los materiales.
- Experimentar
sentimientos de éxito y satisfacción en su actividad.
- Valorar, conservar y
respetar el material.
- Aceptar y respetar la
presencia de otros niños.
- Poner en práctica un
tipo de actividad que estimula la colaboración con el adulo.
- Mantener un ambiente de
calma y silencio para un buen desarrollo de la actividad.
- Investigar,
experimentar, hacer sus hipótesis a través de la manipulación del material.
- Percibir a través de los
sentidos una gran cantidad de experiencias e información del entorno.
- Adquirir nuevos
conocimientos a través de su propia acción
- Generar un ambiente
exento de las agresiones mutuas que don frecuencia se producen en los niños de
estas edades debidas a su gran movilidad y a su todavía incipiente capacidad de
comunicación.
- Adquirir hábitos de
trabajo.
¿CUÁL
ES LA FUNCIÓN DEL
ADULTO?
El adulto ha de estar
presente físicamente para dar seguridad a los niños, pero no es necesaria su
intervención. Al principio, les comunica el comienzo de la actividad y elige
solo 3 ó 4 tipos de objetos (que irá variando en cada sesión) y los coloca de
forma atractiva y adecuada. Pero a lo largo de la sesión su actitud es
meramente observadora, salvo que se necesite su intervención en algún momento
puntual para reorganizar el espacio o el material o mantener un clima
favorable. Disponible, pero sin interferir en la actividad, sin verbalizar las
acciones del niño, sin hacerle sugerencias. Los anima fundamentalmente a través
de su mirada. A la hora de la recogida, su papel es algo más participativo.
Cuando percibe que el interés decae, invita a los niños a introducir cada
objeto en su bolsa correspondiente hasta que esté todo clasificado y recogido,
aprovechando para indicarles el nombre del material, la cantidad y el lugar
dónde se encuentra en relación con los demás objetos (debajo de, allí hay dos
tapones, etc.).
La adulto se vera
beneficiado en:
-La observación tranquila
de las acciones de los niños sin intervenir en ellas.
-Un mejor conocimiento de
cada niño y de su ritmo.
-Un enriquecimiento de la
imaginación y la creatividad mientras recolecta los materiales.
-El aprender junto a los
niños, dándose cuenta de sus posibilidades creativas.
-Una reflexión sobre la
propia formación.
- Observará con
tranquilidad la actuación de los niños y niñas, y de este modo conocerlos
mejor.
¿Qué observa y por qué?
La educadora debe
controlar tanto el progreso de los niños como la evolución de la tarea
educativa que se ha propuesto.
Tiene que saber qué quiere
conseguir, qué medios debe poner en juego, si se está obteniendo, o no, los
resultados que pretendía y si estos resultados son los que necesitan todos y
cada uno de los niños. Y saber qué modificaciones debe proponer en: duración de
la actividad, material ofrecido, adecuación del espacio y su intervención en
tanto persona adulta y al ambiente en general.
Cuestiones que pueden
ayudar a reflexionar:
- ¿los niños son activos?
¿Combinan materiales, o se aburren y perturban el juego? ¿Por qué?
- ¿Tienen iniciativa
propia para actuar o necesitan que la educadora les oriente y anime?
- ¿Se concentran en la actividad? ¿Se distraen? ¿Se dispersan? ¿Cuánto tiempo dura su concentración? ¿La actividad de cada niño es variada? ¿Encuentra nuevas posibilidades según el material o se estanca en un solo tipo de acción u objeto?
- ¿El material propuesto
es el adecuado? ¿Hay demasiado? ¿Es insuficiente?. Cuando llega la hora de
recoger, ¿qué es lo que entienden los niños que se les pide?
- ¿El ambiente es lo bastante
tranquilo?
El material se organiza en
continentes y contenidos.
Los continentes son cajas
de distintos tamaños.
Los contenidos son
colecciones de tapones de corcho, rollos de papel higiénico, tapones de
pástico, vasos de yogurt, botellas vacias, rollos de papel de cocina y pinzas
de la ropa.
¿CÓMO
SE DESARROLLA?
Al inicio de cada sesión,
la educadora prepara el aula donde se desarrollará el juego apartando todo el
material que no se va a utilizar y dejando espacio libre para los elementos del
juego heurístico.
Selecciona 3 ó 4 tipos de
objetos y saca de la bolsa las 25 unidades de cada clase de objetos, y prepara
los contenedores.
En el suelo del aula, en 5
puntos equidistantes, coloca sendos “focos de material”. Cada foco está
constituido por un puñado de objetos de los tres o cuatro tipos seleccionados y
por algunos contenedores. Retira las bolsas, y se sienta en una silla y
permanece sentado mientras va observando la actividad, preparado para
intervenir cuando sea conveniente, y dando seguridad a los niños y niñas. Se ha
de mover lo menos posible, sólo cuando sea imprescindible.
Esta actividad debe darse
en un ambiente tranquilo que favorezca la concentración y la acción y que
estimule la participación. El tiempo estimado de duración será entre 30 y 40
minutos, de los cuales se utilizan 20-25 minutos para el juego y el resto para
organizar el material.
El espacio del
aula debe de ser lo más amplio y diáfano posible, evitando los materiales que
pudieran distraer su atención. También es necesario crear un clima tranquilo
con el menor número de interrupciones posibles.
PRIMERA
PARTE: EXPLORACIÓN Y MANIPULACIÓN
Los niños encuentran el
material esparcido por el suelo, o bien observan cómo la educadora lo va
esparciendo. Actúan libremente con los objetos, los exploran y los combinan a
su aire de maneras muy diversas: meter y sacar, llenar y vaciar, abrir y
cerrar, alinear, hacer que se deslicen, agrupar y separar, emparejar, colgar y
descolgar, tapar y destapar, añadir y restar, apilar, encajar, vaciar, estirar,
apretar, comparar, empujar o pulsar, girar, oscilar, modificar su apariencia.
Al combinar los materiales
descubren que las cosas caben o no unas dentro de otras, se aguantan o se caen,
unas son más grandes o más pequeñas, algunas ruedan y otras se mantienen
quietas, encajan o no etc… De esta forma los niños van tomando conciencia de
las leyes de la naturaleza (de la gravedad, del equilibrio), y de las
propiedades de los objetos (dimensiones, volumen, peso).
Esta primera parte puede
durar unos 20 o 25 minutos, a veces más. El tiempo viene determinado por el
grado de concentración de los niños en la actividad. Cuando la atención de
algunos niños empieza a decaer, es un buen momento para finalizar.
Al mismo tiempo puede
haber excepciones, por ejemplo cuando resulta imposible conseguir un clima
general de concentración se puede concluir aunque sólo hayan pasado 5 minutos.
SEGUNDA PARTE: RECOGIDA
Es una continuación de la
primera y es tanto ó más interesante que aquella ya que: ejercita la movilidad
de los niños al trasladarse de un lado a otro para llevar las piezas,
estructuran el pensamiento al clasificar los objetos por bolsas y “colocan” la
palabra del adulto sobre cada uno de los objetos y acciones con las que
interactúan.
domingo, 1 de diciembre de 2019
Actividades cotidianas para mejorar la motricidad fina
El día a día, las actividades
cotidianas de cualquier hogar y familia, están repletas de oportunidades que
pueden favorecer el desarrollo de la función manipulativa y que no implican un gran
esfuerzo. El hecho de que se produzcan de forma rutinaria hace que se puedan
incorporar a determinados roles del niño, que tenga sus pequeñas
responsabilidades en la vida del hogar. Además, son gratis, siempre están
accesibles, apenas requieren introducir cambios, se pueden poner en marcha
desde el minuto 1 y son fácilmente adaptables en grado de dificultad.
En la cocina y a la hora de comer
· Preparar la panera con trozos de pan partidos
con las manos.
· Partir en
trozos las verduras que luego vayan a ser hervidas, como las zanahorias,
acelgas, las hojas de espinaca...
· Colaborar en la elaboración de la ensalada
troceando las hojas de lechuga con las manos, echando aceite y/o vinagre de una
botella que cuente con un agujero pequeño y que requiera ejercer presión en el
envase de plástico, apretando con las manos. También pueden emplearse los de
tipo spray.
· Ser el
responsable de servir en los platos algunas salsas o cremas desde envases de
plástico o Tetra Brik, con orificio muy estrecho, como mayonesa, tomate
Ketchup, tomate frito, nata...
· Pelar el
plátano, la mandarina o la naranja (pueden presentarse con algunos cortes
previos que faciliten su retirada).
· Elaborar el zumo exprimiendo las naranjas en el
exprimidor, solo o en colaboración del adulto.
· Preparar
brochetas de fruta con palos de madera.
· Que sea el propio niño quien se abra los postres
lácteos (puede necesitar que se le levante previamente una esquina).
· Trabajar masas para hacer pizzas, pan, empanadas
o postres. El niño puede amasar, pasar el rodillo para alisar, hacer marcas,
obtener figuras de moldes..
· Usar
mangas pasteleras de boquilla estrecha.
· Animar al
niño a que trocee algunos alimentos con el canto del tenedor, como salchichas, barritas
de pescado, una hamburguesa fina, pescado...
· Introducir el uso de las tijeras de seguridad
para cortar alimentos como si fuera un cubierto más (al ser una actividad
bilateral con cierta exigencia, le podremos ayudar estabilizando el alimento).
A la hora de la compra
· Ser el encargado de empujar el carro o llevar la
cesta.
· Ayudar a
colocar productos pesados, como el agua, la leche, el detergente, el
suavizante, el saco de patatas...
· Colocar los productos en la cinta de caja.
· Colaborar en el transporte de las bolsas de camino al
coche, a casa...
· Organizar
los productos comprados (y pesados) en sus lugares habituales en la cocina o despensa.
· Separa los envases presentados en pack, como
yogures, flanes...
· Abrir las cajas de la leche, romper los
plásticos de los packs de agua...
Con la ropa
· Si se
tiende la ropa y llega al tenderete, que pueda ser el encargado de colocar y
recoger las pinzas (en el mercado existen mucho modelos con diferentes tamaños
y durezas). Puede pensarse en poner una cuerda a su altura.
· Recoger la ropa, especialmente la de tamaño
mediano y grande, ya que tendrá que tirar de ella con energía para lograr
retirarla.
· Encargarse de pasar la ropa mojada de la
lavadora a la secadora.
· A la hora
de cambiar la ropa de cama (sábanas), puede ser el encargado de quitarla.
El reciclaje
· Podemos
nombrarle el encargado de asumir esta tarea que, por lo general, les suele
encantar a los niños.
· Hacer trozos los catálogos, trípticos, cartas o
papeles que ya no queramos. Pueden usarse también las tijeras.
· Romper y
aplanar las cajas de las galletas, cereales y otros alimentos o productos.
· Aplanar
los Tetra Brik de la leche, zumo, batidos...
En el baño
· Abrir los
envases del gel, champú, suavizante...
· Usar envases con dosificador (los que hay que apretar
arriba para que salga el producto).
· Echar en
la mano o esponja estos productos.
· Enjabonarse con la esponja (aunque luego el
adulto deba darle un último repaso).
· Usar, como elemento de juego en la bañera,
jeringuillas de diferentes tamaños, botes con los que hacer trasvases de
agua...
· Aplicarse
la crema corporal él mismo.
· Retirar
el tapón del dentífrico y aplicar la crema.
· Cepillarse los dientes con un cepillo vibrador
o de cabezal rotante.
domingo, 17 de noviembre de 2019
Consejos para el desarrollo del lenguaje
- Habla
a tu hijo. Aprovecha cualquier situación para “conversar”; si estás cocinando:
“Mira, esto es una cebolla” o “¿a ti te gustan las zanahorias?” mostrándole
una. Hablándole siempre con palabras
cortas y frases sencillas, e ir aumentando
poco a poco la dificultad.
- Prestar
atención y responder a cualquier intento de comunicación del niño.
- No
interrumpir el discurso del niño para
corregirle ni obligarlo a repetir lo que ha dicho mal. Es recomendable, en
lugar de eso, repetir lo que ha dicho el niño de una forma correcta, por
ejemplo: el niño dice “pelito bueno” y el adulto responde “tienes razón, ese
perro es muy bueno.
- No
repetir el adulto aquellas palabras, que a pesar de parecer graciosas, el niño
pronuncia mal.
- Utilizar
la expansión. Cuando el niño dice frases
de una palabra, como “agua”, el adulto le contesta: “¿Quieres agua? Pues te
daré agua en tu vaso azul.”
- Anímalo
a pedir aquello que desee. Evitar dar por sentado que entiendes sus gestos para
que el pequeño se esfuerce en su necesidad.
- No
responder en su lugar. Cuando alguien le pregunte dejar que el niño conteste
aunque diga cualquier respuesta y no sea lo esperado.
- Mantén
la calma si tu hijo se acerca para contarte algo. Dale la oportunidad de
hacerlo a su ritmo y no lo interrumpas.
- Contar
cuentos a diario. Un momento muy adecuado es justo antes de irse a dormir,
tenerlo como una rutina más del día a día.
- Cantarle
canciones.
- Jugar
a soplar. Hacer pompas de jabón, hacer girar molinillos, soplar bolitas de
papel haciéndolas correr hacia distintos lados, hacer pedorretas, etc.
- Jugar
a emitir sonidos, bien de acciones de objetos (sonido de un timbre, de
campanas, de una sirena…) o de
onomatopeyas de animales.
- Ejercitar
los órganos que intervienen en la fonación: con la masticación (evitando comidas en pasado), mandar besitos, hacer
gárgaras…
- Evitar
el uso de chupete.
sábado, 16 de noviembre de 2019
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